Elaboración

Haz el sofrito con la cebolla y los ajos picados. Añade los tomates pelados, sin semillas y cortados en dados. Deja sofreír el conjunto hasta que se evapore el agua. Agrega unas hojas de albahaca picadas y 1 cc de azúcar. Carameliza y pon a punto de sal.

En una olla con una gota de aceite, sofríe el arroz durante un par de minutos.

A continuación, añade el sofrito de tomate y el caldo poco a poco durante 10 minutos. Incorpora ahora los tomates secos bien escurridos y deja hervir durante 8-9 min más. Agrega más caldo y remueve con regularidad pero sin exceso.

Pon a punto de sal y añade un par de cucharadas de aceite de oliva virgen.

Sirve el arroz en los platos y sobre él una pequeña ensalada de hierbas (albahaca, cebollino, perifollo, rúcula, canónigos…) mezclada con unas láminas finas de queso parmesano. Procura repartir los tomates secos, porque su sabor es bastante intenso. Y si lo deseas, puedes triturar unas hojas de albahaca con aceite de oliva para regar el conjunto.

¡Buen provecho!